7. Siglo XXI (2008-2010)

MEMORIA DE ACTIVIDADES DEL AÑO 2008

La celebración de la Fiesta de Regla del 1 de enero abrió para la hermandad el año en que se celebraba el 450 aniversario fundacional. Fue, además, el pistoletazo de salida para la preparación de la Semana Santa, este año muy temprana. De hecho, el día 17 de ese mismo mes se celebró la igualá de los costaleros y el día 13 fue el Cabildo General Ordinario de Hermanos, donde se habló de los actos para celebrar este aniversario. Con el mes de febrero llegó la Cuaresma, que se abrió para la hermandad con el Via Crucis que organiza cada año la Agrupación de Cofradías y que presidió el Santísimo Cristo de la Clemencia, titular de la hermandad de Nuestra Señora de los Dolores. El día 7 de febrero se abría además el proceso electoral para la elección del nuevo hermano mayor, con la creación de una junta que puso fecha a todo el calendario y dispuso para el 13 de abril las elecciones.

 

El 17 de febrero la hermandad recordó a San Álvaro de Córdoba en el santuario de Scala Coeli y esa misma noche comenzó el septenario en honor de Nuestra Señora de las Angustias, predicado por el padre Nicanor Peñas García, claretiano y superior de la comunidad de San Pablo. El día 23 se celebró una jornada de convivencia para los niños de la hermandad, que comenzó con una visita a nuestros sagrados titulares, y a la jornada siguiente fue la Fiesta de Regla con recepción de los nuevos hermanos y actuación del Orfeón Cajasur. A continuación comenzó el reparto de túnicas y papeletas de sitio, otra vez este año en el museo de la Casa de Hermandad. Marzo fue un mes intenso, que comenzó el día 2 con un homenaje al padre Rafael María Cantueso Cárdenas, dominico y cofrade de las Angustias desde su nacimiento. Primero se celebró una misa, presidida por el padre Segundo Gutiérrez y concelebrada por el propio Rafael Cantueso, que a su término entregó a la hermandad el cáliz con el que celebró su primera Eucaristía en 1960 ante nuestros sagrados titulares. Más tarde hubo una comida en el Real Círculo de la Amistad.

El día 7 de marzo fue la Celebración Penitencial de cada Cuaresma y ese mismo fin de semana, los días 8 y 9, en la recta final de la Cuaresma, se celebró de forma excepcional el besapiés del Santísimo Cristo. Para esta ocasión se dispuso de una forma especial al Señor, que presentaba la cabeza en el regazo de la Virgen, y con el cuerpo algo más elevado. Fue el inicio de una semana muy especial, que tuvo su momento álgido el 13 de marzo, el mismo día en que la hermandad cumplía 450 años. Para ello se hizo una misa de acción de gracias en la Real Iglesia de San Pablo, con una muy nutrida asistencia de hermanos y fieles. No asistió, como estaba previsto, el obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, pero sí el vicario de la ciudad, Manuel María Hinojosa Petit. Sí hubo nutrida presencia de autoridades, comenzando por la alcaldesa, Rosa Aguilar. Tras la misa hubo una recepción en el Palacio de Orive.

Un día más tarde, Viernes de Dolores, fue el Via Crucis del Santísimo Cristo por el interior de San Pablo. Entre sus portadores estuvieron miembros del Grupo de Artillería GACA ATP X, que tradicionalmente acompañan a nuestros titulares el Jueves Santo. El acto se caracterizó por la solemnidad y el recogimiento. Al día siguiente fue, organizada por la hermandad de la Caridad, la convivencia de cofradías del Jueves Santo. Se iniciaba así la Semana Santa y todos los preparativos más inmediatos. El Jueves Santo, 20 de marzo, no estuvo exento de problemas. Un inoportuno aguacero obligó a la hermandad de la Sagrada Cena a volver a su templo cuando todavía estaba lejos de la carrera oficial. El resto de hermandades retrasaron su salida y, aunque cumplieron sus estaciones con normalidad, lo hicieron con notable demora, lo que influyó en nuestro horario. La estación de penitencia se desarrolló con la brillantez habitual, aunque el regreso fuera casi a las cuatro de la madrugada. Se cambió en este año parte del recorrido de vuelta, ya que tras salir de Rejas de Don Gome la hermandad tomó por Enrique Redel, San Andrés y San Pablo, en lugar de Juan Rufo y Alfaros. Terminada la Semana Santa se celebraron el domingo 13 de abril las elecciones, en las que Antonio María López de Letona Natera resultó elegido hermano mayor con el voto afirmativo de la inmensa mayoría de los asistentes a la cita.

Poco después, el 16 de mayo, falleció el padre Rafael Cantueso, en cuya despedida se volcó una vez más el cariño de la hermandad y de muchos cofrades de la ciudad. Fue el inicio de un año de despedidas a cofrades como José Flores Rojano, Rafael Garrido, José López Bustos, José Luis Pulido Galán y Francisco Cuesta. El día 23, el hermano mayor y su junta de gobierno acudieron a visitar al obispo de Córdoba, Juan José Asenjo Pelegrina, y le expusieron su programa para los próximos años. Poco después daba comienzo la Feria de Nuestra Señora de la Salud, donde la hermandad instaló su caseta, que se convirtió en punto de encuentro para los hermanos y lugar de convivencia. El día 27 se celebró allí una cena de hermandad con la asistencia de numerosos cofrades.

En el mes de junio, la Agrupación de Cofradías presentó un nuevo número de la revista “Córdoba Cofrade”, que dedicó una separata central de forma monográfica al 450 aniversario de la cofradía, y donde se analizó a la hermandad y a sus titulares desde numerosas vertientes. A mediados de ese mes se falló el concurso fotográfico que se había convocado por el CDL aniversario de la hermandad. El primer premio y cartel de la salida extraordinaria fue para Joaquín Conde García con “Incienso para las Angustias”, seguido de Enrique Aguilar Díaz con “Angustias en San Pablo”. El tercer premio fue para Valerio Merino Lozano con “Acunado en la muerte”. A finales de ese mes de junio, y con motivo de la festividad de San Pedro y San Pablo, el obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, presidió una misa en la iglesia a la que asistió la hermandad. A su término, y como es habitual en la Eucaristía del mediodía, se cantó la Salve a Nuestra Señora de las Angustias.

El verano no supuso una merma en la actividad de la hermandad, que comenzó a preparar la salida extraordinaria con la que se celebró el 450 aniversario de la fundación. Los actos comenzaron el miércoles 17 de septiembre con el comienzo del triduo en San Pablo, ya con Nuestra Señora de las Angustias sobre su paso procesional. En la primera jornada el predicador fue nuestro hermano José Antonio Rojas Moriana, párroco de Santa Bárbara en Cerro Muriano, mientras que la segunda jornada correspondió a Joaquín Alberto Nieva, vicario general de Pastoral de la diócesis. En el preámbulo de esta celebración se hizo entrega de un reconocimiento al anterior hermano mayor, Rafael de la Calzada Rodríguez de Austria, por su labor en los actos del CDL aniversario de la cofradía.

La función del día 19 estuvo predicada por el vicario general de la diócesis, Fernando Cruz Conde, y acompañada, como las anteriores, por el quinteto de viento Glissando. Se volvieron a interpretar, tras varias décadas sin hacerlo, las plegarias que a nuestra titular compuso José Timoteo Franco, tituladas “La Reina del Dolor” y “Madre Mía”, si bien en versión instrumental.

Durante la misa, la hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración hizo entrega de un rosario de oro y cuentas de amatistas como regalo a nuestra titular por el aniversario. Al término de la misa comenzó el traslado a la Catedral, con el acompañamiento de la banda de música del Círculo Cultural Calíope, que en esta ocasión contó con el refuerzo de las cornetas de la agrupación musical Nuestro Padre Jesús de la Redención de Córdoba. Nuestros titulares llegaron pasada la medianoche a la Catedral, tras pasar por la Compañía y la calle Deanes.

El día siguiente todo estaba dispuesto para una jornada histórica. En la Catedral se celebró la misa conmemorativa del aniversario, que presidió el vicario general de la diócesis, Fernando Cruz Conde, con la actuación de la coral Cantabile. Terminada la celebración comenzó la procesión, que abrió la cruz de guía y a la cual acudieron decenas de hermandades de la ciudad y de la diócesis. Al frente marchaba la banda de cornetas y tambores de la Coronación de Espinas de Córdoba, que se abrió paso ante una muchedumbre expectante por todo el camino. Tras Nuestra Señora de las Angustias, a cuyos pies se habían exornado rosas rosas, marchaba la prestigiosa Sociedad Filarmónica Nuestra Señora del Carmen, de Salteras (Sevilla). El punto culminante estuvo en la iglesia de San Agustín, donde se fundó la hermandad. Tras un intenso y emocionante camino, siempre ante multitudes, Nuestra Señora se volvió ante la puerta del templo. Allí hubo cantos de saetas y la cofrade Inmaculada Luque recitó poemas dedicados a Nuestra Señora. La coral Cantabile, acompañada por la escolanía del Niño Jesús, cantó la “Plegaria a Nuestra Señora de las Angustias”, de Enrique Báez. El regreso a San Pablo fue igualmente apoteósico, hacia la una de la madrugada.

Terminada esta celebración, la cofradía continuó con su vida normal y fomentando la vida de la hermandad, como el viaje a Aguilar de la Frontera y La Rambla, al que acudieron muchas personas vinculadas a la hermandad. Finalizó el año con el montaje del Belén en San Pablo, que recibió un cuarto premio en el concurso que organiza la Fundación Cajasur.

 

MEMORIA DE ACTIVIDADES DEL AÑO 2009

Como es tradicional, el año comenzó para la cofradía con la celebración de la Fiesta de Regla que marcan los estatutos al mediodía del primer día de enero. La función se desarrolló con una notable asistencia de hermanos. En los días siguientes, todavía en el tiempo litúrgico de Navidad, la hermandad prosiguió con la exposición del magnífico Belén instalado en la capilla de San José por nuestro hermano José Luis Pulido Ruiz, y que días antes había obtenido el cuarto premio en el concurso organizado por la Fundación Cajasur. Los 900 euros de este galardón se entregaron a la Rectoría de Caridad, al igual que lo recaudado en la mesa petitoria atendida por los hermanos durante los días de Navidad junto al Belén.

Con el mes de febrero llegó una noticia muy esperada por la hermandad: el nombramiento de nuevo consiliario, una plaza que llevaba vacante desde la primavera anterior tras la renuncia del padre Francisco Santiago y la petición de los misioneros claretianos de que se buscara un sacerdote fuera de la comunidad de San Pablo. El Obispado designó consiliario de la hermandad al Reverendo Padre Francisco Javier Cañete Calero, que desde su niñez pertenece a nuestra cofradía, al igual que casi toda su familia. El nuevo consiliario, que es además párroco de Santa Isabel de Hungría, tuvo ocasión de presentarse a los hermanos en el Cabildo General Ordinario que marcan las reglas, y en el que, entre otros asuntos se aprobó por unanimidad realizar un estudio sobre el estado de conservación de nuestras imágenes titulares en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, organismo dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con sede en Sevilla.

En este mismo Cabildo se dio conocimiento a los hermanos del proceso sancionador abierto por la Agencia Española de Protección de Datos contra nuestra cofradía debido a la denuncia de un hermano que acusó a la corporación de haber suministrado a una empresa editorial los nombres, direcciones y teléfonos de sus miembros. Aunque la acusación no se probó, la Agencia Española de Protección de Datos resolvió iniciar un proceso sancionador que terminaría con una multa de entre 600 y 60.000 euros por no tener sus ficheros inscritos. La hermandad, asesorada por el vicario general de la diócesis, don Fernando Cruz Conde, que prestó su ayuda en este proceso, realizó una alegación en tiempo y forma. La sanción no se retiró, aunque se quedó en el mínimo importe posible, es decir, 600 euros, que se abonaron inmediatamente. A consecuencia de este hecho, se suscribió un acuerdo con la empresa DGE Bruxelles para la inscripción y vigilancia de todos los ficheros de la cofradía.

Llegó la Cuaresma y con ella creció la intensidad del trabajo. Nuestra hermandad asistió corporativamente al Via Crucis con que las hermandades cordobesas abrían el nuevo tiempo litúrgico, y que se celebró el sábado 28 de febrero en la Santa Iglesia Catedral, presidido por la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Santa Faz. Fue el inicio de una larga presencia de los miembros de la Junta de Gobierno en los diferentes cultos y funciones de multitud de hermandades cordobesas.

El segundo domingo de Cuaresma, día 7 de marzo, comenzó el septenario en honor de Nuestra Señora de las Angustias, que estuvo predicado por don Francisco Javier Cañete Calero, nuestro nuevo consiliario, y que culminó con la Fiesta de Regla el día 14 de marzo. La función se celebró con gran solemnidad y en ella prestaron juramento y recibieron la medalla los nuevos hermanos, a los que previamente se había ofrecido una pequeña charla para explicarles el sentido que encierra la pertenencia a una hermandad como asociación pública de fieles de la Iglesia Católica. El Orfeón Cajasur actuó durante la ceremonia.

La Cuaresma de 2010 estuvo marcada por el posicionamiento de las hermandades cordobesas contra la reforma de la Ley del Aborto. Su postura a favor de la vida quedó definida en una asamblea de la Agrupación de Cofradías en la que, además de aprobar un manifiesto a favor de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, se decidió que las hermandades llevasen un lazo blanco como forma exterior de su defensa de la vida.

Sin embargo, las graves presiones externas y las amenazas de grupos radicales hicieron a las hermandades replantear su decisión y eliminar este símbolo. Nuestra hermandad, a pesar de ésto, no podía quedarse de brazos cruzados ante lo sucedido. La junta de gobierno aprobó por unanimidad, a propuesta del hermano mayor, que el importe equivalente a la subvención que concede la Agrupación de Cofradías se destine a la asociación Adevida, que se encarga de ayudar a mujeres embarazadas en situación de desamparo a que saquen adelante a sus hijos. El importe ascendió a más de 4.000 euros. La decisión levantó el aplauso unánime de los cristianos de Córdoba y en especial del administrador apostólico de la diócesis, Don Juan José Asenjo, que envió una carta al hermano mayor felicitándolo calurosamente y asegurando que esa había sido “la mejor noticia” recibida durante la jornada en que lo supo.

El Viernes de Dolores se celebró el tradicional besapiés del Santísimo Cristo y a las 21.30 horas dio comienzo el Via Crucis por el interior del templo. En esta ocasión, la junta de gobierno quiso dar al acto la mayor solemnidad, para lo cual se dispuso a la bendita imagen sobre unas andas portadas a hombros de varios hermanos e iluminadas por faroles de plata. Durante el rezo de las estaciones actuó el grupo de cuerda “Cámara Nova”, que interpretó una solemne selección de música sacra.

Llegó así la Semana Santa. Nuestra hermandad quiso acompañar a la hermandad de Nuestra Señora de la Estrella en su primera salida procesional por las calles de Córdoba el Lunes Santo. Por eso nuestro hermano mayor, acompañado de otros representantes de la hermandad, asistió a la misa de hermanos que aquella cofradía celebra en su iglesia de San Fernando y le hizo entrega de un cuadro de Nuestra Señora de las Angustias. Igualmente, se le ofreció un ramo de flores a su paso por San Pablo. El cuerpo de acólitos que la antecedía portaba además los ciriales de Nuestra Señora de las Angustias, que se habían cedido tras su petición.

El Jueves Santo de 2009 se recordará por la innovación en el exorno floral. Nuestro hermano Plácido Pérez Ruiz, encargado de esta labor desde hace décadas, no se pudo ocupar de este trabajo por prescripción facultativa y la junta de gobierno encomendó la dirección de esta labor a don Fernando Morillo-Velarde Chiclana, que al frente de un equipo de hermanos dispuso una elegante combinación de rosas rojas e iris morados que levantó encendidos elogios en el pueblo de Córdoba. La estación de penitencia se desarrolló con total esplendor y brillantez y tuvo una vez más su punto culminante en la llegada a la plaza de San Agustín.

Tras celebrar la Resurrección del Señor, los cofrades de las Angustias tuvieron que afrontar la marcha de sus titulares a Sevilla para el estudio de conservación. Las imágenes salieron de Córdoba el lunes 13 de abril y lo hicieron a manos de la empresa Amado Miguel, especializada en el transporte de obras de arte. El traslado se realizó con todas las garantías y cuidado y supervisado por miembros de la junta de gobierno, que igualmente hicieron un detallado seguimiento de toda la estancia de los titulares en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Las imágenes regresaron a San Pablo el 8 de mayo y el día 9 se realizó una función de acción de gracias.

En el mes de mayo, la hermandad decidió no instalar, como en años anteriores, caseta en la Feria de Nuestra Señora de la Salud, debido a que la mala situación económica general hacía presagiar que no sería rentable. Sí que se organizó un Festival de los Patios Cordobeses en la plaza de San Agustín, entre los días 14 y 17 del mes de mayo. La cita contó con la participación de numerosos grupos musicales y se sirvió comida y bebida. Fue un excelente punto de encuentro con el barrio en el que residió la hermandad durante más de cuatro siglos y una iniciativa acertada tanto en lo humano como en lo económico. El sábado 23 de mayo, recibimos a un grupo de hermanos de la sevillana cofradía de Nuestra Señora de Montserrat, que hicieron una visita a Córdoba y conocieron tanto a nuestros titulares como la casa de hermandad. La hermandad participó el domingo 14 de junio de forma corporativa en la procesión del Corpus Christi.

La llegada del verano no supuso en esta ocasión una merma de la actividad de la hermandad, que estaba preparando la exposición “Angustias. Fe, Historia y Patrimonio”, que se tenía celebrar en noviembre en San Agustín. Antes, los días 13, 14 y 15 de septiembre se celebró el triduo en honor de Nuestra Señora de las Angustias con motivo de la festividad de los Dolores Gloriosos, que estuvo predicado por el párroco de la Trinidad, Don José Juan Jiménez Güeto. El día 26, un grupo de hermanos hizo una excursión a la localidad de Montalbán, que culminó con la procesión extraordinaria de la imagen de Nuestra Señora de las Angustias, que cumplía 200 años desde su bendición. La cofradía asistió de forma corporativa llevando la bandera de hermandad.

Con el mes de octubre se intensificaron los preparativos de la muestra, que estaba dirigiendo don Miguel Ángel de Abajo Medina hasta llegar a la jornada histórica del 1 de noviembre. Nuestra Señora de las Angustias partió de San Pablo a las 17.00 horas camino de su antigua casa. Una gran multitud la esperaba en la salida y durante todo el recorrido sin dejar de admirar la belleza de las imágenes con la cercanía que brindaba la hermosa peana barroca. La banda de música del Círculo Cultural Calíope acompañaba musicalmente a las imágenes creando un ambiente de gran emoción. Todo se desbordó al llegar al barrio de San Agustín y muy especialmente en la plaza donde la iglesia ya abría sus puertas esperando a la señora. Un cartel daba la bienvenida a la Virgen de las Angustias mientras los habitantes del barrio la recibían con piropos y aplausos. La concentración, de una cantidad y una intensidad casi inusitadas en Córdoba, se desbordó cuando Nuestra Señora de las Angustias quedó detenida en la puerta de su vieja casa y giró para despedirse de cara al pueblo. Entró en San Agustín más de 48 años después de su salida y lo hizo por la puerta principal, lo que no sucedía desde 1936. Las imágenes quedaron durante horas junto a la puerta para que recibieran la devoción de los fieles y posteriormente se comenzó a preparar la exposición.

Si emocionante fue aquella jornada, no lo serían menos las siguientes. En la mañana del 2 de noviembre quedó inaugurada la muestra con la asistencia de numerosas autoridades, entre ellas el delegado provincial de Cultura, Don Joaquín Dobladez, que había colaborado en la muestra o el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Don Rafael Blanco. En aquel acto no sólo hablaron los padres dominicos, anfitriones de la hermandad, sino también los vecinos, que por boca de Don Rafael Soto insistieron en la necesidad de que la Virgen de las Angustias se quedase definitivamente en “su casa”.

La respuesta popular a la exposición desbordó las previsiones más optimistas. Más de 30.000 personas pasaron por San Agustín para admirar tanto el patrimonio de la hermandad como el didáctico recorrido ideado por Miguel Ángel de Abajo para hablar de la historia de la cofradía. Y aunque todo esto era muy importante, tal vez lo que más fue la presencia de Nuestra Señora de las Angustias y de su Hijo en el altar mayor, presidiendo un altar de cultos que recordaba a los que se instalaban cada año en San Agustín por los cultos de la hermandad. Las imágenes seguían recibiendo culto y la hermandad celebró su misa dominical en el templo los días 8 y 15 de noviembre, con el acompañamiento del coro de la parroquia de Santa Marina y en una iglesia absolutamente llena. La muestra se completó con un catálogo elaborado con textos de los propios hermanos en el que se glosaba el contenido de la exposición y de los 450 años de la historia de la hermandad. Fue todo un éxito de ventas por su asequible precio.

Durante la estancia de la hermandad, los vecinos recogieron más de 5.000 firmas para que la cofradía volviese a San Agustín y pidieron al Obispado que las imágenes se quedasen en el templo durante más tiempo del previsto. La Junta de Gobierno accedió y permitió que el traslado, que se tenía que celebrar en la tarde del 15 de noviembre, se hiciera el sábado 21. Durante esta semana, los vecinos no dejaron de acudir a mostrar su devoción a Nuestra Señora de las Angustias.

La repercusión en los medios también desbordó lo esperado. Los tres periódicos locales mostraron en sus portadas el regreso de Nuestra Señora de las Angustias a San Agustín y dieron un amplio tratamiento a la exposición, al igual que Procono Televisión. Más sorprendente fue que los programas Andalucía Directo, en Canal Sur, y España Directo, en Televisión Española, dedicaran sendos espacios a hablar de la exposición y de la voluntad de los vecinos de que Nuestra Señora de las Angustias regresara para siempre a San Agustín.

El día 21, las imágenes regresaron a su templo, no sin escuchar de nuevo las súplicas de un pronto regreso de los habitantes de San Agustín y se depositaron en su capilla de San Pablo para retornar a la vida habitual de la cofradía. Poco antes, el escultor José Manuel Belmonte Maldonado había hecho generosa donación a la hermandad del boceto preparatorio del monumento a Juan de Mesa que se encuentra en la plaza de San Pedro. La pieza, que se exhibió en la exposición, forma parte ya del patrimonio de la hermandad.

El domingo 22, el Cabildo General de Hermanos, reunido en sesión extraordinaria, conoció el resultado del informe elaborado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico sobre la conservación de las imágenes. El director de Intervención de este prestigioso centro, Don Lorenzo Pérez del Campo, explicó los resultados pormenorizados con los problemas que afectan a nuestras imágenes y dio a conocer las conclusiones, que establecían la necesidad de una restauración que durará unos diez meses. El Cabildo General, en un ejercicio de responsabilidad, aprobó por unanimidad la restauración, que se realizará después de la Semana Santa de 2010.

Con la llegada de la Navidad, la hermandad instaló de nuevo su Belén en la Real Iglesia de San Pablo. En esta ocasión el nacimiento creado por nuestro hermano Don José Luis Pulido con la colaboración de José Riquelme, entre otros hermanos, obtuvo el tercer premio en el concurso de la Fundación Cajasur. Nuevamente se instaló una mesa petitoria para recoger alimentos que repartir entre los más necesitados y se vendieron calendarios con fotografías de Nuestra Señora de las Angustias que sirvan para recaudar fondos que destinar a obras de Caridad, uno de los objetivos más importantes de todos aquellos por los que trabaja esta hermandad.

 

MEMORIA DE ACTIVIDADES DEL AÑO 2010

Comenzó el año, como marcan las reglas, con la celebración de la Fiesta de Regla en la capilla de nuestros sagrados titulares el día 1 de enero, festividad de Santa María Madre de Dios. En ese mismo mes de enero, y pasada la fecha de la Epifanía, la hermandad puso punto y final a su tradicional belén en la Real Iglesia de San Pablo, con el que se consiguieron alimentos y medios que se pusieron a disposición de ayuda a los más necesitados. En febrero, la hermandad celebró su Cabildo General Ordinario, con la asistencia de varias decenas de cofrades, en el que se aprobaron la memoria, el ejercicio económico anterior y el presupuesto para 2010.

Poco después comenzó la Cuaresma, en la que los miembros de la Junta de Gobierno se prodigaron en el acompañamiento a otras cofradías durante sus cultos y por supuesto en la preparación, espiritual y material, de la Semana Santa. Para ello se organizó un retiro espiritual en las Ermitas, en la mañana del sábado 20 de febrero, predicado por el consiliario, Francisco Javier Cañete Calero. El domingo 28 de febrero dio comienzo el septenario en honor de Nuestra Señora de las Angustias. El altar de cultos presentaba una gran novedad en el exorno floral, realizado con iris morados, el color propio de la Cuaresma. El septenario lo predicó el dominico Miguel Ángel Vílchez Torés, prior de la comunidad de San Agustín, con quienes tan fraternales lazos unen a la hermandad desde la celebración de la exposición en noviembre de 2009. El sacerdote impresionó a los cofrades por su dominio de la oratoria sagrada, en consonancia con el carisma de su orden, y por el contenido de sus homilías.

Al término del septenario, el día 7 de marzo, tercer domingo de Cuaresma, la hermandad celebró la Fiesta de Regla, celebración más importante del año tras la estación de penitencia, que reunió a decenas de hermanos. Actuó en ella el coro de la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, que ya había acompañado a la cofradía en la celebración de sus misas en San Agustín, y que volvió a dejar constancia de su calidad. Al margen de otras piezas litúrgicas, durante la comunión se volvió a interpretar la “Plegaria a Nuestra Señora de las Angustias”, una hermosa pieza con música de Enrique Báez y letra de Manuel Revuelto Nieto que se interpretó durante muchos años en las celebraciones y que llevaba un tiempo en el olvido. Al ofertorio se celebró el juramento de las reglas de los nuevos hermanos. En esta ocasión se recibió casi a cuarenta nuevos cofrades, la mayoría procedentes del barrio de San Agustín, que recuperaron los seculares lazos con la hermandad tras la exposición en el otoño de 2009, y que acudieron a recibir la medalla de su cofradía. Tras la misa, se celebró una copa de confraternidad.

Avanzaba la Cuaresma y con ella crecía el trabajo: se celebró el reparto de papeletas de sitio y la cuadrilla de costaleros tuvo sus ensayos de preparación. Mientras tanto, la diócesis de Córdoba recibía la noticia del nombramiento de su nuevo obispo, en la persona de Don Demetrio Fernández González, hasta ese entonces pastor de Tarazona. El hermano mayor, el consiliario y varios miembros de la junta acudieron a su toma de posesión en la Catedral el día 20 de marzo. El miércoles 24 de marzo comenzó el besapiés del Santísimo Cristo, que se prolongó hasta el día 26, Viernes de Dolores. Esa misma noche fue el Via Crucis con la sagrada imagen por el interior de San Pablo, con el acompañamiento musical del cuarteto de cuerda Cámara Nova. Las reflexiones preparadas por el consiliario ayudaron a los hermanos a profundizar en las estaciones de la Pasión de Cristo.

Llegó así el Jueves Santo, que se presentó sin nubes y con todo a favor para realizar la estación de penitencia. Nuestra Señora de las Angustias iba sobre un calvario que en esta ocasión era de iris morados, mientras que en las esquinas inferiores, el grupo de hermanos encargados de esta labor dispuso elegantes piñas de rosas rojas. El conjunto mereció el elogio de numerosos cofrades, que lo entendieron como apropiado para el hondo dolor de Nuestra Señora de las Angustias. La hermandad cumplió primero la carrera oficial, en cuyo palco de autoridades esperaba el nuevo obispo de Córdoba, que de esta forma tenía así su primer encuentro con nuestros titulares. La estación de penitencia volvió a poner de manifiesto el exquisito trabajo realizado por la cuadrilla de costaleros que dirige nuestro hermano José Luis Ochoa, que imprimió un muy elegante andar al paso, complementado con el excelente nivel de la banda de música. El paso por el barrio de San Agustín adquirió en este año tintes históricos. La reconciliación del otoño anterior se había hecho patente ya en la llegada a Rejas de Don Gome, pero tuvo su punto álgido en la llegada a la plaza. Por primera vez desde que la cofradía pasa por su antigua casa, las puertas de la iglesia, recién recuperada para el culto, estaban abiertas, y hacia allí, con toda solemnidad, se giró el paso de Nuestra Señora de las Angustias. Una lluvia de saetas se cantaron a los titulares desde la plaza hasta dejar el barrio, en un momento apoteósico que siguieron de cerca cientos de personas.

Tras el término de la estación de penitencia y la celebración de la Resurrección del Señor, la cofradía afrontó un trance difícil: la despedida de sus titulares antes de la restauración. Los días 10 y 11 de abril, Nuestra Señora de las Angustias y el Santísimo Cristo estuvieron en besamanos y besapiés, respectivamente, en la primera ocasión en que comparecían de este modo conjuntamente. Era la despedida antes de la larga ausencia, y por la Real Iglesia de San Pablo pasaron cientos de devotos de las imágenes, tanto pertenecientes a la hermandad como miembros de otras corporaciones. El domingo 11 de abril se celebró en la capilla la última misa ante los titulares, que contó con la participación desinteresada de miembros de la coral Cantabile. Los padres claretianos cedieron generosamente el importe de la colecta de aquella celebración a la hermandad para sufragar los gastos de la restauración.

Nuestra Señora de las Angustias y su hijo se trasladaron a la sede del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, en Sevilla, en la mañana del lunes 12 de abril, bajo la responsabilidad de una empresa especializada en el transporte de obras de arte que ofrece las máximas garantías de seguridad y con la supervisión de varios miembros de la Junta de Gobierno. Para seguir los trabajos se creó una comisión mixta en la que, por parte de la hermandad, figuran el hermano mayor, Antonio López de Letona Natera; el vicehermano mayor, Luis López de Letona Natera; el vicario general de la diócesis, Fernando Cruz Conde y Suárez de Tangil; el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba, Alberto Villar, y el restaurador Enrique Ortega Ortega. La hermandad siguió entonces sus cultos y dispuso en su capilla el cuadro fundacional, considerado tradicionalmente el primer titular tras la creación de la cofradía en 1558, aunque fueron muchos los cofrades que mostraron su tristeza por no poder rezar ante sus imágenes, si bien todos los hermanos comprendían la necesidad de la restauración, refrendada por unanimidad en un Cabildo General.

Tras la Semana Santa, la hermandad organizó, por segundo año consecutivo, el Festival de Música de los Patios Cordobeses en la plaza de San Agustín. Nuevamente fue un éxito, tanto en lo económico como en lo humano y en la convivencia de los cofrades. Se celebró entre el 14 y el 16 de mayo y sirvió para una de las máximas preocupaciones de la hermandad en estos últimos meses: conseguir fondos para la restauración de los titulares. No hay que olvidar que la cofradía debía afrontar en solitario la restauración de la imagen de Nuestra Señora, que asciende a más de 30.000 euros, y que la Junta de Andalucía subvencionará la del Santísimo Cristo. La búsqueda de fondos que hiciesen menos gravosa la actuación fue constante. No en vano, la junta de gobierno recurrió a los hermanos, a los que se remitió una carta invitándoles a hacer donaciones con vistas a este fin. El 12 de junio, un grupo de hermanos viajó hasta la ciudad de Sevilla, donde se devolvió a la hermandad de Nuestra Señora de Montserrat la visita que había realizado en el año anterior. También siguieron la salida extraordinaria de Nuestra Señora de la Estrella por las calles de Triana.

En 2010 fallecieron varios cofrades que se distinguieron por su largo servicio a la hermandad: Conchita Cantueso Cárdenas, una de las hermanas más antiguas; Miguel Salcedo Hierro, cronista oficial de Córdoba, Rafael Ortiz Costi y José Ruiz-Maya Chinchilla. Tras el paréntesis veraniego, una representación de la hermandad acudió a la coronación canónica de la imagen de Nuestra Señora del Campo, patrona de la localidad de Cañete de Las Torres. También se acudió al aniversario de la coronación de la Virgen de la Cabeza de Rute.Entre el 16 y el 18 de septiembre se celebró el triduo en honor de Nuestra Señora de las Angustias, que predicó nuestro consiliario, Francisco Javier Cañete Calero. El trabajo seguía en la hermandad, que constituyó una comisión de hermanos para comenzar a elaborar un anteproyecto para unas nuevas reglas y un reglamento de régimen interno, pero que además seguía preocupada por la consecución de medios con que hacer frente a la restauración y a los gastos de la cofradía. Por ello, en el mes de octubre se instalaron mesas petitorias en el centro de la ciudad. También se repartieron huchas por los comercios para este fin, especialmente en el barrio de San Agustín.

El proceso de acercamiento entre la hermandad y su casa de siempre continuaron, y el prior de los Padres Dominicos, el padre Miguel Ángel Vílchez, remitió a la hermandad una carta en la que abría las puertas de la iglesia de San Agustín e instaba a llegar a un acuerdo firmado ante notario para regular la futura relación entre la comunidad y la hermandad una vez que esta retorne al templo en que nació y vivió más de cuatro siglos.

El sábado 13 de noviembre se celebró en las ermitas un nuevo retiro espiritual y en ese mismo mes tuvo lugar la tradicional misa anual por el alma de los hermanos fallecidos. Singular relieve tuvo la misa flamenca que los vecinos de San Agustín organizaron en su iglesia para el sábado 11 de diciembre. Contó con la participación del prestigioso guitarrista Merengue de Córdoba y los cantaores Curro Díaz y Churumbaque Hijo, que interpretaron piezas litúrgicas según el tamiz del arte jondo con una profundidad y una belleza impresionantes, de forma que el nivel artístico fue sobresaliente. La misa, predicada por el padre dominico Miguel Ángel Vílchez Torés, llenó la iglesia de San Agustín y la comunidad donó el dinero de la colecta a la hermandad, que lo destinará a sufragar la restauración, y que ascendió a más de 1.200 euros. En la homilía, el padre Miguel Ángel reiteró que la hermandad tiene abiertas las puertas de su antigua casa para volver a establecerse allí cincuenta años después de su marcha. En aquel mismo mes, se recibió a un grupo de cofrades italianos, procedentes de la localidad de Sessa Aurunca, que conocieron la casa de hermandad y el patrimonio de la cofradía, aunque por motivos obvios no pudieron contemplar a nuestros titulares. Miembros de la Junta de Gobierno también acudieron a la despedida del teniente coronel Miguel Ángel Acero Bañón, hasta ahora jefe del Grupo de Artillería ATP X, que cada Jueves Santo acompaña a nuestra titular.

Para terminar el año, se volvió a instalar el belén en la capilla de San José de la Real Iglesia de San Pablo. El Nacimiento creado por nuestro hermano José Luis Pulido Ruiz mereció, por segundo año consecutivo, el tercer premio en el concurso organizado por la Fundación Cajasur. Junto al belén, se instaló una mesa petitoria donde se vendieron calendarios y se recogieron alimentos y donativos, todo ello para la bolsa de Caridad que la hermandad sostiene todo el año.